Desde Vigo, Nigrán y Ourense fuimos saliendo hacia Luintra para llegar a las 10 y comenzar la salida. Bueno, no siempre se cumplen los horarios a rajatabla, pero a las 10:15 ya estábamos preparados para salir: Antón, Fabri y Joe que harían una ruta diseñada por Antón y Julio (Tetaro), Nacho, Nano, Manolo (Beade), Alberto, Berto, David, Denís, Roger, Monfer, Miguel, Román, Servando, Manolo (Ourense) y Eligio. Sé que me dejo uno…
Comenzamos bajando de Luintra a Nogueira y de allí seguir la pista hasta Liñares para retomar la pista que sube a la Sierra y descender a Eiradela. El día ayuda. El ligero fresquillo mañanero se va paliando con las cuestas y el cielo despejado completamente nos permite disfrutar de los hermosos paisajes del discurso del Miño y las montañas que nos rodean.
Aquí, una vez pasada Eiradela (yo creo que ya se acordaban de nosotros del año pasado…), vamos en busca de una pista antes de llegar a Valdoasno que nos lleva a un “caminín” de exploración (¡Pues en Google Earth se veía más practicable!). Aquí ya comienzan las averías (pinchazos) que les son asignados a los de tubless (¡de vez en cuando hay que echar líquido a esas cámaras!). Pero bueno, tuvimos tiempo y buena disculpa para estar de charleta. Sobre todo con los amigos con los que nos vemos muy de cuando en cuando… Así vamos discurriendo hasta As Pereiras, todo bajando, perdiendo cota… Estamos a 440 m. de altura. Ya verás, ya, lo que nos toca subir…
Si antes lo digo, ya empezamos a subir, llega Armariz y una fuerte pendiente nos hace recuperar unos cuantos metros de cota. Pasamos por As Raposas y Gomariz. Ya estamos en 660 m. de altura, se nota. La gente se despojó de algunas capas demás…Seguimos subiendo hasta A Cernada y Quinta do Monte. Ya estamos en los 800 m. Desde aquí comenzamos una intensa bajada hacia Esgos. La pista es muy técnica y requiere mucha atención. Hay sitios imposibles pero que los más avezados sobrepasan con mucha habilidad. Nos hemos puesto en 580 m. en 1,5 Km….
Desde Esgos otra vez a subir. La pista va alternando con “penedos” verdaderamente impracticables y con parajes arbolados con elementos autóctonos. Nos cruzamos con varios grupos de senderistas que nos miran con cierta extrañeza. Seguro, seguro que no se les había ocurrido que podían pasar bicis por estos caminos.
¿Que estarán tramando?







